sábado, 9 de diciembre de 2006

Guía para identificar y aplicar prácticas educativas apoyadas por la evidencia.

Este artículo espera entregar herramientas de fácil uso, para discriminar prácticas apoyadas por evidencia rigurosa, de las que no lo son, y estimular su utilización en el campo de la educación, especialmente en investigaciones orientadas a probar eficacia en el uso de nuevas tecnologías educativas, orientadas a mejorar los resultados académicos y personales.
La vida y la salud americana, han mejorado considerablemente gracias a investigaciones basadas en ensayos controlados, seleccionados y aleatorizados al azar, utilizando la evidencia, de este modo se han consolidado el uso de múltiples vacunas y tratamientos.
La ventaja de la aleatorización al azar es que permite evaluar la intervención en si misma, asegurando un alto grado de confianza ya que no existen diferencias entre los grupos excepto que uno recibe la intervención y el otro no, por lo tanto si el ensayo se realiza correctamente, los resultados obtenidos en ambos grupos pueden ser atribuidos a la intervención y no a factores externos, superando en confianza a otros diseños metodológicos.
Estos estudios asignan aleatoriamente los individuos al grupo de la intervención o al grupo control, para luego medir los efectos de la intervención.
Los ensayos controlados seleccionados al azar, bien diseñados y puestos en ejecución, se consideran óptimos para evaluar la eficacia de una intervención en campos como política, medicina o psicología entre otros.
Algunas características importantes para considerar un ensayo controlado seleccionado al azar como bien elaborado consideran los siguientes aspectos:
1. El estudio debe describir claramente :(a) la intervención, incluyendo quiénes la administraron, quiénes lo recibieron, y cuanto costó, (b) cómo la intervención diferencia lo que recibió el grupo de control del experimental y (c) cómo la intervención puede afectar los resultados.
2. Estar alerta ante cualquier indicio de que la asignación hecha al azar pudo haber sido alterada.Se debe describir claramente el método que se utilizó para designar aleatoriamente los grupos, y qué medidas se tomaron para evitar el sesgo.
3. El estudio debe proporcionar datos que muestren que no existe diferencias sistemáticas entre los grupos de control y experimental, previo a la intervención.
4. El estudio debe utilizar formas válidas para medir los resultados; es decir, mide exactamente aquello que se pretende afectar a través de la intervención.
5. Los estudios deben obtener preferentemente datos sobre los resultados a largo plazo de la intervención, para ver la duración de los efectos en el tiempo.
6. Si el estudio indica que la intervención mejora unos o más resultados, debe divulgar la magnitud del efecto, y las pruebas estadísticas que demuestran esto y publicar, cuál fue la diferencia de resultados entre la intervención y los grupos de control.
Existen otros diseños en los cuales la rigurosidad de la evidencia es más débil, por ejemplo:
Los diseños de estudios con pre y post test, al no tener grupo de control conducen a menudo a conclusiones erróneas sobre la eficacia de la intervención. Aquí el grupo controlado es el mismo previo y posterior a la intervención por lo tanto no se puede determinar si ha mejorado o empeorado la situación.
Otro estudio empleado paracomparación, es el cuasiexperimental, este es ampliamente utilizado, pero su aplicación también puede conducir a errores, aquí se comparan resultados de la intervención utilizando grupos de características comunes que simulan una aleatorización al azar. Si las diferencias estadísticas no son manejadas rigurosamente y los grupos no están bien controlados podría perder validez.
Existen diversos sitios web en donde pueden ser encontradas intervenciones educativas basadas en la evidencia, distinguiedo entre los ensayos controlados seleccionados al azar y otros tipos de evidencia de soporte.

1 comentario:

Cristian Cerda dijo...

Resi

Muy interesnate análisis. TE actualizo la nota: 7,0

Cristian